Nosotros, los hijos, queremos ayudar, pero a veces no sabemos cómo.
Ellos, mis abuelos, siempre nos apoyan y nos escuchan con paciencia.
Yo, Pedro, limpio el salón, pero ella, mi hermana Ana, está viendo la tele.
Tú, papá, dices que ayudamos poco, pero no ves lo que hacemos.